Opinión y Data cada día

viernes, 4 de noviembre de 2011

Bandera


Cuántos fiambres lacerados cobijas entre tus franjas,
cavando tumbas en deshilachadas formas,
dando alaridos por el falange que toca
tu cementerio de seda o trapos raídos.
Hastiadas de sollozar en los mapamundis,
cenizas —inmersas en símbolos ficticios—
anduvieron inquietas por supuestas endemias
de flaqueza de arcilla.

Las almas danzan al compás de los tambores,
haciendo hileras rumbo a ninguna parte
acatando el perímetro de los mojones,
que sólo son eso y más nada…
Las bocas en ti esparcieron su promesa
haciéndote una caterva de hieles,
una orgía pueril de chovinismo light,
extinto hormiguero de sudor y sangre.

Los altavoces melindrosos pululan el ambiente,
balbuceando ángeles enmarañados en balística antigua,
caimacanes siempre alcoholizados de agua bendita.
Las estrellas estampadas irradian haces de oscuridad
donde sólo los empecinados
se desangraron por un trozo de nada,
mientras los otros animales abrigan su madriguera
sin pretender ampliarla tres metros por detrás.

Te cuelgan conmemorando a los colgados
que patearon el banquito y se dejaron flamear 
por el céfiro con aroma a patria pisoteada.
Sigues somnolienta bebiendo linfa escarlata,
colgada como los murciélagos,
tiñéndote de múltiples colores.
Retazo fratricida, tu madre Tierra llora.

abeloski, 2011.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Sin cordura ni factura


Tu boca, cementerio de mis hijos,
anda noctámbula en mi desvarío.
La fulana —resuena algún jipío—
me susurra eufemismos sin cortijos.

Tus uñas me tatúan dos letijos,
serás mi cárcel dentro del hastío
de un catre estriado por el amorío.
Entro sin descifrar tus acertijos.

Nos escupimos hieles esplendentes,
mientras tiemblan los ávidos torrentes,
encarnamos en fieras sin cordura,

ardiendo en el infierno de mancebos.
Todo quedo, las lunas duran evos,
las ventanas confirman: no hay factura.

abeloski, 2011.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Este tintero llora tu partida

Abel Alejandro Ochoa Suárez
Ecuador
Con este poema participo del cuarto Concurso de Poesía de Heptagrama.


Este tintero llora tu partida,
rezagos de tu miel en esta boca
blasfeman corazones amorosos,
en estos callejones el olvido
se adentra solitario y se marchitan
las ilusiones huérfanas de dioses.

Para que el firmamento no me grite
tus lisonjas, del marzo vespertino
cuando alienabas mi esqueleto frío,
me desdibujo en un espejo turbio
colmado de brebajes con lejía
que mitigan mi fúnebre velorio.

Rendido de tatuarme mariposas,
de escuchar el trinar de bufas aves,
haciendo de aprendiz de saltimbanqui
con tantas felonías que se cruzan,
ensordecido de palabras vacuas,
desciendo a la espesura de mi sombra.

Hoy fugo por las noches a una casa;
soy su hijo putativo, fluyen versos,
se hilvanan los caminos mutilados,
saludan las verijas de las viudas,
los besos clandestinos iluminan
el tintero que llora tu partida.

abeloski, 2011.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Ne me quitte pas (No me dejes)

Yo te ofreceré perlas de lluvia
llegadas del país donde no llueve
Jacques Brel


Bésame a cambio de cualquier afrenta
que se volvió en insomnio este deseo
tan febril, tan brutal, tan maniqueo.
Dame tus migas que mi muerte es lenta.

Mi corazón está atestado de hambre.
En este juego del amor ganaste,
cierra la llaga que una vez curaste
y cómete este, ya añejado, fiambre.

Aunque sea por una noche negra
con persianas cerradas, que la luna
no distinga propinas en tribuna,
mientras que este mortal ya se reintegra.

Te fantaseo como mil nodrizas
arrancándome mis humildes ropas,
pero estoy despojado, en estopas...
sin tus labios, cubierto por cenizas.

El espejo repite: «¿si te mueres?»
¡Clávame tu puñal de la apatía!
Cuando Dios algún día te hizo mía
teniendo arriba tantos menesteres:

comprobantes, facturas, mil castigos,
mientras yo, aquí, jugándome la vida
con mis besos prestados de guarida.
¡Contigo tuve todos los abrigos!

¿Cómo dormir si estás en cualquier sueño?,
¿cómo beber si ya jamás me sacio?
Tú eras mi fuente, tú eras mi palacio…
¿Cómo ver con los ojos del desdeño?

¿Cómo vivir sin ánima? Quizás
otros maldigan este amor bendito
y yo sólo te digo con un grito
de mis entrañas: ¡ne me quitte pas!


abeloski, 2011.

martes, 12 de julio de 2011

Crónica de una ninfómana


Soy ninfómana, quítame las bragas.
Desdeño las auroras de mi vida.
Libia la herida de tus crueles dagas
que entraron en mi masa no ceñida.
Olvidé mi inocencia un día oscuro
en el rincón del mísero priorato,
se me acercó un hidalgo burdo e impuro
y como un vil glotón comió su plato.

Persigo al río, hoy, de madrugada,
para escapar de sueños. Voy buscando
un hombre que bautice a su criada,
me salve del beato y su atroz mando.
Soy yo desde la cita con el Diablo
que con un beso cautivó mi sexo,
ahora me entrego entera sobre establos,
catres, zaguanes; todo por tu nexo.

Siento tu fríos ojos como muerto,
tómate la pastilla; no seas pijo.
Aquí está, jardinero, es tu huerto:
pico, pala, rastrillo; todo es rijo.
Allá va la cigarra como un ángel
que humedece con pánico sus alas.
Quiero ver el crepúsculo, mi cárcel,
anhelo debutar rayas de galas.

Mi lena sólo pinta en acuarelas
tu retrato sumiso, noche y día.
Como un bourbon que difumina telas,
prendo la estufa, toma esta impía.

abeloski, 2011.