Opinión y Data cada día

miércoles, 21 de marzo de 2012

Ledesma Vasquez VS González

Les dejo dos poemas, del guayaquileño David Ledesma y el español Ángel González, donde se entrelazan la transmutación del propio ser en el tiempo, la reencarnación en algo más que lo visible, desembocando en Poesía, en un alma combativa; en la lucha constante contra la vida.




TEORÍA DE LA LLAMA
David Ledesma Vasquez


Ya no soy más
el hijo de mis padres,
sobrino de mis tías,
nieto de mi abuela;
el ciudadano
que portaba la cédula
número 1317284,
que -en pie- cantaba un himno nacional
y que firmó: David Ledesma
sobre cartas
y cheques
y canciones.
He muerto en mí para resucitarme.
Un nuevo ser me viste.
Ya no puedo decir que soy un hombre
ni que vivo en tal parte,
ni que amo,
ni que soy. Ya no soy.
Me transfiguro
en una entera llama de Poesía
que arde,
crepita
y ruge
desde adentro.
Puedo tener un rostro como un viento,
un hueso como un río,
una muerte como una canción.
Mi ser no es esta costra.
No soy yo.
Ni es mi familia.
Ni es mi pueblo. 
Ni es siquiera mi nombre.
Es un espacio luminoso y puro.
Un punto indefinido.
Intangible.
Inasible.
Indescriptible.
Una partícula
de fuerza,
de combate
que me nutre con sus tremendas brasas.
Ahora puedo morir,
puedo vivir también,
sobre mi cuerpo pueden caer piedras,
puede, bajo mis plantas hundirse el suelo:
y no caeré,
ni sufriré dolor.

PARA QUE YO ME LLAME ÁNGEL GONZÁLEZ
Ángel González

Para que yo me llame Ángel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento...

lunes, 19 de marzo de 2012

De vuelta al agujero

Por Miguel Alavalcivar y Abel Ochoa


Las lunas se sumergen en los charcos
Con su emboscada a fútiles mortales,
Entre sus mantos yacen los puñales
Que surcan el naufragio de los barcos.

Con cortinas que atrapan a los gatos
Como tangas para mesalinas semanales
Los besos perdidos en la calle
Que hacen fila debajo de los autos.

Pliegan sus redes a un amanecer
Gastado, circunloquios de alquiler
Se escabullen de vuelta al agujero.

Como si bastara por las noches con querer
Pegando cromos en el Kafka de los sueños
Diría, una de tantas, que te quiero
Mojando la espalda cuando se me riega el café.

Como tender mis puentes a tu piel
Sin cruzar el umbral de tu ventana,
Traficando limosnas en la aduana
Que refuerzan mi torre de Babel.

Tengo por mascota un ratón en la cocina
Una estufa con frío, una mesa camilla
Las llaves del balcón de Julieta me sirven de navaja en los bares
Como queriendo que pase el insomnio sin pastillas.

Me desplomo en los ecos de tus besos
(Metidos en mis sueños; en mis huesos)
Hilando versos huecos de trovero.

Con mi vino blanco que seca el despecho
Mojando la tiza que trazaba la cama
La crisis existencial de la flor plástica en el ropero
La boca sin sello postal escribiéndote un besograma.

(Extraído de la Revista Cronopio)

martes, 6 de marzo de 2012

Mario Santiago Papasquiaro

José Alfredo Zendejas Pineda, su verdadero nombre ya que José Alfredo sólo había uno (Jiménez), fue un poeta mexicano y fundador del movimiento infrarrealista (1953-1998). Inspiró al personaje Ulises Lima en la célebre novela Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño.


ABSOLUTO AMOR
Para Carolina
Nos amamos noche & día
A fuego lento & a mordidas
A vulva abierta / humedeciéndonos
Empantanados en rocíos
Chemos del cuerpo & el espíritu
Vientre al hombro / desgajados
A ramalazos innombrables
Contagiándonos de arterias a mollera
De túneles a esferas / Cuacuacuá
Explotando con 1000 rostros
Con ternura de astros de amor-vicio
Muerto el orden en el cáliz de los vientos
                    que asesinan anestesias
Debrayados / minadísimos
Dando & dando mediasvueltas en la tercias del placer

Animales diluviantes
Abrazados a 1 espasmo-crin & espuela
Enervados ígneos gamos
Pandilleros sexcoitales
Astronautas del abismo
1 sola brasa: voz de incendio
Bailoteando en los rodeos
/ Navajazo escaldacueros /
Flor de carne huracanada

Tú bien sabes que nos consta

Horas-lluvias / risas gárgaras
Besos-cisnes / embestidas a las nubes-tiro a muerte
Cuánta vida acrisolada

Labios-dagas
Labios-cumbias
Coralíferos impulsos deslizándose en la Nada

Joyas vivas de la hipnosis
Demenciales cabalgatas
Sin ceder ni 1/2 orgasmo
Sin bajar vencido a tierra
Sólo amando que no es fácil
Empujando cada instante
Desafiando muchedumbres / autos ciegos / basureros
                                             de zoológicos
              Nadjas bestias de la entrega
Mandarriazos de deseo : carne abierta : flor de carne.



SOY&NO


Soy & no el ángel caído
Que de puro estupor ahoga en sotol sus limpias lágrimas
He olvidado hasta el aroma de la liana que me servía
                          de telescopio & de columpio
Sólo en sueños me veo vagando en esa patria toda entraña
Luz de bengala inapagable
Manantial de impulsos que la mierda indigestión
                      de estos toscos días me borra
Vuelo 1 segundo & me despierta la migra garrienta del dolor
/ restregándome en la jeta el desgarrón de mis fronteras /
Resortea ardido mi muñón
Mi aura se espanta de no reflejarse en mis recuerdos
La exaltación termina por resbalarse a 1/2 esquina
Aúllo invocando el chiflido de mi Dios / que se coagula
Sin que pueda pellizcarle decibel chisporroteo alcaloide
                                                 hoyo negro alguno
Soy & no este temblor que vacía en sí mismo su basura
1 interjección de lava arrojada de improviso
Manchado de eternidad
De lluvias / de escozor
De bárbaras fiebres que se tragan de 1 bocado a mi destino
Soy & no la orina congelada de Caín en plena huida
El sobresalto que lo impulsara a castrarse sus células solares
El terror que habría de marcarlo
Como a res en brama que enloquece
& no embiste a su manada.

(De Aullido de Cisne, 1996)

sábado, 25 de febrero de 2012

Parra VS Girondo

Los autores en sendos poemas se basan en un adjetivo para englobar todo el texto y adjetivizan cada parte de esa realidad.


EL HOMBRE IMAGINARIO
Nicanor Parra
(De Hojas de Parra, 1985)

El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario

De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios

Todas las tardes tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario

Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario.


RESPONSO EN BLANCO VIVO
Oliverio Girondo
(De Persuasión de los días, 1942)

BLANCA de blanca asfixia
y exangüe blanca vida,
a quien el blanco helado
nevó la blanca mano
de blanca aparecida,
mientras el blanco espanto
blanqueaba su mejilla
de blanca ausencia herida,
al ceñir su blancura
de intacta blanca luna
y blanca despedida.

Carlos Oquendo de Amat

Carlos Augusto Luis Humberto Nicolás Oquendo Amat fue un poeta y uno de los máximos exponentes del vanguardismo poético peruano (1905-1936). Publicó un único libro "5 metros de poemas", una tira larga donde se dividen para cada página, en forma de acordeón. Su obra es claramente influenciada por el creacionismo y el ultraísmo, y utiliza el caligrama como recurso para ilustrar visualmente las imágenes poéticas. Murió en Guadarrama, España, a la edad de 30 años por una tuberculosis, luego de recorrer diversos países de América Latina por sus ideales políticos.


POEMA

Para tí
tengo impresa una sonrisa en papel japón

Mírame
que hacer crecer la yerba de los prados

Mujer
mapa de música    claro de frío    fiesta de fruta

        En tu ventana

cuelgan enredaderas de los volantes de los automóviles
y los expendedores disminuyen el precio de las mercancías

  d é j a m e   q u e  b e s e   t u  voz

                      Tu voz
QUE CANTA EN TODAS LAS RAMAS DE LA MAÑANA

CAMPO

          El paisaje salía de tu voz
y las nubes dormían en la yema de tus dedos

                                          De tus ojos cintas de alegría
                                                             la mañana

                     Tus vestidos
encendieron las hojas de los árboles

                                                      En el tren lejano iba sentada
                                                                   la nostalgia


         Y el campo volteaba la cara de la ciudad


viernes, 10 de febrero de 2012

Oliverio Girondo

Oliverio Girondo (18911967) fue un destacado poeta argentino, de familia adinerada que le prometió que si estudiaba Derecho en la universidad, cada año viajaría a Europa. Se casó con la hermana de Jorge Luis Borges, Norah. Participó en numerosas revistas que hacían referencia al ultraísmo, predecesor con el creacionismo en España del surrealismo.


TÁNGER
A D. Alfonso Maseras
La hélice deja de latir;
así las casas no se vuelan,
como una bandada de gaviotas.

Erizadas de manos y de brazos
que emergen de unas mangas enormes,
las barcas de los nativos nos abordan
para que, en alaridos de gorila,
ellos irrumpan en cubierta
y emprendan con fardos y valijas
un partido de “rugby”.

Sobre el muelle de desembarco,
que, desde lejos,
es un parral rebosante de uvas negras,
los hombres, al hablar,
hacen los mismos gestos
que si tocaran un “jazz-band”,
y cuando quedan en silencio
provocan la tentación
de echarles una moneda en la tetilla
y hundirles de una trompada el esternón.

Calles que suben,
titubean,
se adelgazan
para poder pasar,
se agachan bajo las casas,
se detienen a tomar sol,
se dan de narices
contra los clavos de las puertas
que les cierran el paso.

¡Calles que muerden los pies
a cuantos no los tienen achatados
por las travesías del desierto!

A caballo en los lomos de sus mamas,
los chicos les taconean la verija
para que no se dejen alcanzar
por los burros que pasan
con las ancas ensangrentadas
de palos y de erres.

Cada ochocientos metros
de mal olor
nos hace “flotar”
de un “upper-cut”.

Fantasmas en zapatillas,
que nos miran con sus ojos desnudos,
las mujeres
entran en zaguanes tan frescos y azulados
que los hubiera firmado Fray Angélico,
se detienen ante las tiendas,
donde los mercaderes,
como en un relicario,
ensayan posturas budescas
entre las nubes tormentosas
de sus pipas de “kiff”.

Con dos ombligos en los ojos
y una telaraña en los sobacos,
los pordioseros petrifican
una mueca de momia;
ululan lamentaciones
con sus labios de perro,
o una quejumbre de “cante hondo”;
inciensan de tragedia las calles
al reproducir sobre los muros
votivas actitudes de estela.

En el pequeño zoco,
las diligencias automóviles,
¡guardabarros con olor a desierto!,
ábrense paso entre una multitud
que negocia en todas las lenguas de Babel,
arroja y abaraja los vocablos
como si fueran clavas,
se los arranca de la boca
como si se extrajera los molares.

Impermeables a cuanto las rodea,
las inglesas pasean en los burros,
sin tan siquiera emocionarse
ante el gesto con que los vendedores
abren sus dos alas de alfombras:
gesto de mariposa enferma
que no puede volar.

Chaquets de cucaracha,
sonrisas bíblicas,
dedos de ave de rapiña,
los judíos realizan la paradoja de vender
el dinero con que los otros compran;
y cargados de leña y de jorobas
los dromedarios arriban
con una escupida de desprecio
hacia esa humanidad que gesticula
hasta con las orejas,
vende hasta las uñas de los pies.

¡Barrio de panaderos
que estudian para diablo!
¡Barrio de zapateros
que al rematar cada puntada
levantan los brazos
en un simulacro de naufragio!
¡Barrio de peluqueros
que mondan las cabezas como papas
y extraen a cada cliente
un vasito de “sherry-brandy” del cogote!

Desde lo alto de los alminares
los almuédanos,
al ver caer el Sol,
instan a lavarse los pies
a los fieles, que acuden
con las cabezas vendadas
cual si los hubieran trepanado.

Y de noche,
cuando la vida de la ciudad
trepa las escaleras de gallinero
de los café-conciertos,
el ritmo entrecortado
de las flautas y del tambor
hieratiza las posturas egipcias
con que los hombres recuéstanse en los muros,
donde penden alfanjes de zarzuela
y el Kaiser abraza en las litografías al Sultán...

En tanto que, al resplandor lunar,
las palmeras que emergen de los techos
semejan arañas fabulosas
colgadas del cielo raso de la noche.

(De Calcomanías, 1925)

miércoles, 1 de febrero de 2012

Víctor Fernández-Fragoso

Nació en San Juan, Puerto Rico (1944-1982). Llegó a Nueva York en 1965. Cuidadoso artífice del discurrir de las palabras en la imagen, del fluir de las imágenes en la "palabra arrebatada del silencio", es la suya de las obras poéticas más auténticas e intensas de la generación del 70. 



24

huele al almizcle o verano
detenido en mí mismo
me distraigo paseando en el espejo
me converso
con toques de palabras repetidas
saco cuentas exactas
sobre el amor la duda la carrera el pan de todos
y mi corto lenguaje
de donde vengo se llega a muchas partes
especialmente al espejo en el fondo del mar
a las cabinas o los refrigeradores
paciencia hermano inmóvil
a veces vivir es dejar hacer al viento
recoger el movimiento de la mano extraviada
extenderse
cuando llego al silencia
toca al mundo a la puerta
que no me diga el árbol
la fisiología de su verdad
que no aúlle en la flauta de esta primavera
que estalla en nuestros ojos
ya le he preguntado
en el silencio místico del polen
y no encontré respuestas en el viento
enredado en la multitud de sus brazos diagonales
en el nido axilar de su desdicha
ya yo no hablo el dulce
lenguaje de los sauces
destrepado del árbol
cargando por el mundo las cabezas
me olvidé de la sábana
dulce y larga del mar aprisionado
que no me traiga el árbol la bandeja
pulida de su abrazo no la quiero
si estallan golondrinas en mi oído
que esperen por mi zapato en el bosque

10

nada que no sea imposible
que no tenga el color de los espacios
que no esté lleno de abismos
nada quiero que sea simple
sin párpados
porque la sencillez es casi una ecuación como la muerte
cuando se me resuelvan
las manos con alguna risa
dosdoblada al azar
pediré otro cuaderno
para sumar las deudas los asuntos las cartas
nada quiero que no sea tu columna
o una mancha
con la improbable mancha de tu sello

23

vuetas
sobre el eje inmóvil de tu ausencia
segunda persona interminable
que invadió mi palabra
y la esquina adormecida de todo lo planeado
vuelvo a la cama
me canso
sin "repetir los cuerpos en la mañana"
me desgasto
diciendo que daría cuaquier cosa porque me invadieras
una vez más remoto capitán
haciéndome explotar como el verano
que sale humedecido de un abril transparente
tarde tostada por la nueva luz
trigo repleto boca
poblada de semillas
me duele tu existencia
saber que tus sábanas son costas para nuevos naufragios
que estás presente en las huellas de mi mano zurda
en la savia de las cartas de enero febrero marzo abril
en la promesa del mayo que nunca tocó a la puerta del fondo
del mar
llegó mayo sin ti
mayo no es más que un mes si tú no estás conmigo
vuelvo
regreso a tu presencia desaparecida
para inventarte una vez más
hijo de mi palabra mío único

(De El Reino de la Espiga)

El alma en los labios - Julio Jaramillo

El poeta guayaquileño de la Generación Decapitada Medardo Ángel Silva dedica estos alejandrinos a Rosa Amada Villegas para que el Ruiseñor de América lo musicalice en 1960.


Para mi Amada

Cuando de nuestro amor la llama apasionada
dentro tu pecho amante contemples extinguida,
ya que solo por tí la vida me es amada,
el día que me faltes, me arrancaré la vida.

Porque mi pensamiento, lleno de este cariño,
que es una hora feliz me hiciera esclavo tuyo,
lejos de tus pupilas es triste como un niño
que se duerme, soñando en tu acento de arrullo.

para envolverte en besos quisiera ser el viento
y quisiera ser todo lo que tu mano toca;
ser tu sonrisa, ser hasta tu mismo aliento
para poder estar más cerca de tu boca.

Vivo de tu palabra y eternamente espero
llamarte mía como quien espera un tesoro.
Lejos de ti comprendo lo mucho que te quiero
y, besando tus cartas, ingenuamente lloro.

Perdona que no tenga palabras con que pueda
decirte la inefable pasión que me devora:
para expresar mi amor solamente me queda
rasgarme el pecho, Amada, y en tu mano de seda,
¡dejar mi palpitante corazón que te adora!

sábado, 28 de enero de 2012

Franklin Ordóñez Luna

(Loja, 1973). Es licenciado en Ciencias Sociales, Políticas y Económicas y en Lengua y Literatura, con especialidad en Filología Española por la Universidad Complutense de Madrid. Es Magister en Estudios de la Cultura. Fue Coordinador del Taller de Literatura de la Casa de la Cultura, Núcleo del Azuay. Es autor de los libros Mapa de sal (2001), A la sombra del corsario (2004), A cambio de monedas o palabras (2007). Del Neo José y otras historias (2009). Textos suyos han aparecido en publicaciones como Ánfora Nova y Casa de la poesía, antologías de México, Venezuela, Argentina, EEUU, Ecuador, etc. Actualmente se desempeña como catedrático en centros educativos secundarios y universitarios. Reside en Cuenca desde hace doce años.



LÁZARO

Para Rodrigo Aguilar

Perforo la noche. La luz.
A tientas sigo voces. Huellas.
(Mi madre cultiva topacios sobre olas.
En colinas de sal él pasta silencios).

Navego el yodo y doy con dioses,
beben el veneno de mis manos.

Sacrílego siento que me cabalgan potros
dromedarios, escarabajos.

ADRIANO

¿Están completos los dioses?
¿Son besos las estrellas de las
manos de tu amado?

jueves, 26 de enero de 2012

Robi Draco Rosa - Esto es vida

Draco Cornelius Rosa es cantautor, compositor, músico, poeta, pintor, y actor nacido en New York pero de origen puertoriqueño. Comparto la letra y música de esta canción de su disco "Hay que llegar".


Besar tus ojos oscuros,
dejar atrás las heridas,
dormir, dormir pegado a tu pecho;
esto es vida.
Cerrar mi mano en tu mano
y beber tu dulce saliva,
meter mi cuerpo,
meter mi cuerpo en tu cuerpo;
esto es vida.

Vamos a hacer nuestra casa en el cielo,
en el cielo de alguna selva,
cultivar amor en rama
y plantar plantar estrellas.
Beber amor cada noche
y comer amor cada día;
esto es vida… esto es vida.
Quemar el tiempo pasado,
dejarlo todo en la huida,
estar desnudos de todo;
esto es vida,
esto es vida.

Y vamos a hacer nuestra casa
en el cielo de alguna selva,
cultivar amor en rama
y plantar estrellas,
beber amor cada noche
y comer amor cada día;
esto es vida.

miércoles, 25 de enero de 2012

Ángel González

Poeta de la generación del 50, catedrático y ensayista español nacido en Oviedo (1922-2008). Fue maestro nacional, licenciado en Derecho por la Universidad de Oviedo y periodista por la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid. Enseñó Literatura Española Contemporánea en la Universidad de Alburquerque, USA, habiendo sido profesor visitante en las de Nuevo México, Utah, Maryland y Texas.



PARA QUE YO ME LLAME ÁNGEL GONZÁLEZ

Para que yo me llame Ángel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento...


¿CÓMO SERÉ?..

¿Cómo seré o
cuando no sea yo?
Cuando el tiempo
haya modificado mi estructura,
y mi cuerpo sea otro,
otra mi sangre,
otros mis ojos y otros mis cabellos.
Pensaré en ti, tal vez.
Seguramente,
mis sucesivos cuerpos
-prolongándome, vivo, hacia la muerte-
se pasarán de mano en mano
de corazón a corazón,
de carne a carne,
el elemento misterioso
que determina mi tristeza
cuando te vas,
que me impulsa a buscarte ciegamente,
que me lleva a tu lado
sin remedio:
lo que la gente llama amor, en suma.

Y los ojos
-qué importa que no sean estos ojos-
te seguirán a donde vayas, fieles.

martes, 24 de enero de 2012

Palíndromos II


11. Son emanes ebonitas. Edad da desatino: besen a menos.

12. Tú, bedel avaro, darás a Sara, Dora. ¿Vale? Debut.

13. Sólo di: nos atan, osan afuera. Ruco, ¡curare! Ufana sonata: son ídolos.

14. Osen operar apáticos. Cita: "pararé: pon eso".

15. Era ruca, da curare.

sábado, 21 de enero de 2012

César Eduardo Carrión

Escritor ecuatoriano (Quito, 1976). Magíster en literatura por la Pontificia Universidad Católica y en filología hispánica por el Instituto de la Lengua Española del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España. Miembro del comité editorial de la revista de ensayo y poesía País Secreto. Revés de luz es su primer poemario (2006).


EN LA OTRA ORILLA

En esta ribera, otro pájaro aguarda que cambie la luz.
La espera separa las aguas
                                            y el pájaro emprende otro vuelo.

Este cielo se vuelve a teñir
                                             de cristales
de miedo.

COMO ÍCARO

¡Este pálido plumaje de cenizas
es todo lo que tengo contra el viento!

                                                           Hacia adentro me conduce la caída.
Mi médula alimenta el fuego nuevo:

Árboles enteros se consumen en el centro
de las piedras aladas que despegan.

lunes, 16 de enero de 2012

Palíndromos I



1. Natas se lamen agrio. Oír: gané mal; es Satán.

2. Alocada le paro, haraposo rap. Raposo par, ahora, pelada cola.

3. ¿Rola? Capaz agobia, cara mala. Alá, Maracaibo... gazapa. ¡Calor!

4. Sólo por apoyarle el rayo paro polos.

5. Las yedras alzan etano, gil. Ligona, tenaz la sarde y sal.

6. Sol, racimo de pilares. Ser alípedo: ¡mi Carlos!

7. Rey asesino da la navaja. Ajá, van al adonis: es ayer.

8. Ni acaba rollado. Oda: lloraba Caín.

9. ¿Ser vivaz o berraco? Ver revocar reboza víveres.

10. Sol de conocer, reconocedlos.

jueves, 12 de enero de 2012

Roque Dalton

Fue poeta, narrador, dramaturgo, ensayista, periodista salvadoreño (1935-1975), y es considerado una de las voces más influyentes de la Generación Comprometida. Viajó por todo el mundo y vivió por largas temporadas en Cuba, Checoslovaquia y México. Desde su posición revolucionaria integró el Ejército Revolucionario del Pueblo y fue asesinado por sus mismo compañeros por denuncias de haber colaborado con la CIA.



GUERRA

Mi verdadero conflicto
hondureño-salvadoreño
fue con una muchacha.

ACTA

En nombre de quienes lavan ropa ajena
(y expulsan de la blancura la mugre ajena).
En nombre de quienes cuidan hijos ajenos
(y venden su fuerza de trabajo
en forma de amor maternal y humillaciones).
En nombre de quienes habitan en vivienda ajena
(que ya no es vientre amable sino una tumba o cárcel).
En nombre de quienes comen mendrugos ajenos
(y aún los mastican con sentimiento de ladrón).
En nombre de quienes viven en un país ajeno
(las casas y las fábricas y los comercios
y las calles y las ciudades y los pueblos
y los ríos y los lagos y los volcanes y los montes
son siempre de otros
y por eso está allí la policía y la guardia
cuidándolos contra nosotros).
En nombre de quienes lo único que tienen
es hambre explotación enfermedades
sed de justicia y de agua
persecuciones condenas
soledad abandono opresión muerte.
Yo acuso a la propiedad privada
de privarnos de todo.

LAS PALABRAS
(Fragmento)

I
Es fácil decir
el hombre más grande de este siglo
colgar las palabras como gallardetes
porque otra fiesta va a empezar
el más humano es el más sencillo
corazón del pensamiento y
pensamiento del corazón
(incitados simplemente a alegrarnos
el corazón vuelto un joven acordeón
para himnos y loas)
el que más construyó
el que mejor enseñó la destrucción constructiva
y la sencilla construcción basada en el trabajo

porque a un hombre como él
se puede acudir tranquilamente con un lugar común
con una sentencia sacada de los libros sagrados
o con lo que dice un niño al despertar.

Sin embargo
queremos para nombrarlo palabras sólidas
que resistan en medio de la noche
los nuevos vientos del mundo
palabras hijas de sus palabras
fundadoras
pétreas
inconmovibles
pertrechadoras para la lucha y la fraternidad
para la lucha de la fraternidad.

Las palabras no para la danza
o la declamación en nuestro mundo urgido
sino para desentrañar la sed
el grito
el proclamado «¡Basta ya!» de los hambrientos
mestizos por la oscuridad de la explotación
y la luz de la furia.

Las palabras para el canto de las conciencias.

sábado, 7 de enero de 2012

Pavese Cesare

Novelista y poeta, uno de los más reconocidos escritores italianos del siglo XX (1908-1950). Apasionado por la literatura norteamericana, posiblemente luego de trabajar en su tesis universitaria del poeta Walt Whitman, se dedica a traducir escritores de esa lengua y a hacer crítica literaria. Por sus publicaciones antifascista es encarcelado en 1935 y entra en el Partido Comunista Italiano al terminar la guerra. Se suicidó a los cuarenta y dos años de edad en un hotel en Turín por varios traumas acontecidos en su vida.


VENDRÁ LA MUERTE Y TENDRÁ TUS OJOS

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
esa muerte que nos acompaña
desde el alba a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un absurdo defecto. Tus ojos
serán una palabra inútil,
un grito callado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola te inclinas
ante el espejo. Oh, cara esperanza,
aquel día sabremos, también,
que eres la vida y eres la nada.
Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como dejar un vicio,
como ver en el espejo
asomar un rostro muerto,
como escuchar un labio ya cerrado.
Mudos, descenderemos al abismo.


LOS GATOS LO SABRÁN

La lluvia caerá aún
sobre tus dulces suelos,
una lluvia ligera
como una aliento o un paso.
Aún la brisa y el alba
florecerán ligeras
igual que con tu paso,
y entonces volverás.
Entre flores y alféizares
los gatos lo sabrán.
Seguirán otros días,
seguirán otras voces.
Sonreirás a solas.
Los gatos lo sabrán.
Oirás viejas palabras,
voces cansadas, vanas
igual que trajes viejos
de las fiestas de ayer.
Tú también harás gestos.
Responderás palabras –
Rostro de primavera,
tú también harás gestos.
Los gatos lo sabrán.
rostro de primavera,
y la lluvia ligera,
y el alba de jacinto
que el corazón laceran
de aquel que no te espera,
son la sonrisa triste
que te ilumina a solas.
Seguirán otros días,
voces y despertares.
Sufriremos al alba,
rostro de primavera,

Ne me quitte pas - Jacques Brel

El cantautor belga Jacques Brel es uno de los mayores representantes de la Chanson del siglo XX y ésta es una canción compuesta, escrita e interpretada por él.


Ne me quitte pas, il faut oublier,
tout peut s'oublier, qui s'enfuit déjà
oublier le temps, des malentendus
et le temps perdu a savoir comment.

Oublier ces heures qui tuaient parfois
a coups de pourquoi, le coeur du bonheur.
Ne me quitte pas, ne me quitte pas,
ne me quitte pas ne me quitte pas.

Moi je t'offrirai des perles de pluie
venues de pays où il ne pleut pas,
je creuserais la terre jusqu'après ma mort
por couvrir ton corps d'or et de lumière.
Je ferai un domaine où l'amour sera roí,
où l'amour sera loi, où tu seras ma reine.
Ne me quitte pas, ne me quitte pas,
ne me quitte pas ne me quitte pas.

Ne me quitte pas, je t'inventerai
Des mots insensés que tu comprendras,
je te parlerai de ces amants là
Qui ont vu deux fois Leurs coeurs s'embraser,
je te raconterai l'histoire de ce roi
mort de n'avoir pas pu te reencontrar.
Ne me quitte pas, ne me quitte pas,
ne me quitte pas ne me quitte pas.

On a vu souvent rejaillir le feu
d'un ancien volcan qu'on croyait trop vieux,
Il est paraît-il des terres brûlées
donnant plus de blé qu'un meilleur abril,
et quand vient le soir pour qu'un ciel flamboie
Le rouge et le noir, ne s'épousent-ils pas.
Ne me quitte pas, ne me quitte pas,
ne me quitte pas ne me quitte pas.

Ne me quitte pas, je ne vais plus pleurer,
je ne vais plus parler, je me cacherai là
a te regarder, danesa et sourire,
et à t'écouter Chanter et puis rife,
laisse-moi devenir l'ombre de ton ombre,
l'ombre de ta main, l'ombre de ton chien.
Ne me quitte pas, ne me quitte pas,
ne me quitte pas ne me quitte pas.


Esta es una versión del argentino Fito Páez para sentirla en nuestro idioma.


Ya lo olvidarás, ya no pienses más.
Todo se puede, se puede olvidar.
No te escaparás del río que va
como el tiempo va a ningún lugar,
Tengo que olvidar por qué matamos
a golpes de porqués la felicidad.
Ya lo olvidaré, ya lo olvidarás

Yo te ofreceré perlas de rubí,
gotas de un amor que no llueve más,
cavaré la tierra una y otra vez
y te cubriré de luces y miel,
construiré un palacio donde me amarás,
vos serás la reina y yo seré el rey.
No me olvidarás, no me olvidarás.

No me olvidarás, yo te inventaré
una pieza roja que te incluirá
y yo te hablaré de esos dos amantes
que vieron dos veces sus corazones abrazarse,
y te contaré la historia de un rey
muerto por no haber podido encontrar
la felicidad, tu felicidad.

Vivimos la ilusión de reflejar la luz
sobre el fuego eterno de un viejo volcán.
El valle se quemó bajo un cielo negro,
la desolación del último abril.
La noche llegó y algo se incendió
en la inmensidad, desapareció
Ya me olvidarás, ya me olvidarás.

Ya lo olvidaras, no voy a llorar,
ya no voy a hablar, sólo respirar,
y te miraré bailar y reír, y pedirte al fin
que me dejes ser la sombra de tu sombra,
la sombra de tu perro, la sombra de tu piel.
Ya lo olvidarás, ne me quitte pas,
ne me quitte pas.

jueves, 5 de enero de 2012

Vicente Huidobro

Vicente García-Huidobro Fernández fue poeta, creador y exponente del creacionismo (1893-1948). Es considerado uno de los mas grandes poetas chilenos junto con Pablo Neruda, Nicanor Parra y Gabriela Mistral. A los 35 años viaja a Argentina y luego a Europa, donde se radica y logra instaurar su estilo, publica numerosos libros y en revistas de vanguardia. 


CANCIÓN DEL HUEVO Y DEL INFINITO

La ciudad huye en un galope de palabras Tiene miedo a las tenazas del árbol
Y a las manos de la noche
El alma vuela con el cuerpo aferrado
El alma forrada de plumas y de cometas transparentes Cuando el pedestal de la lengua imita al mar
Y un pájaro vuela entre las orillas de la memoria Porque hay un niño que ha perdido la memoria
Un océano de niños para un niño
Una montaña de pájaros para un pájaro Un río de lágrimas para una lágrima
Un cielo de estrellas para una estrella
En cada hora del día cae un huevo diferente Caen un huevo de luz y una luz de huevo Un huevo blanco
Un huevo azul
Un huevo verde
Un huevo rojo
Un huevo alegre
Un huevo triste
Un huevo negro
Un huevo huevo
Caen uno a uno del arco iris que se sacude Del arco iris cocoricó a cada quiquiriquí
Y los huevos gritan como flores
Y lloran como flores
Cuando alguien pisa los pies de las flores Los huevos florecen
Las flores se empollaron
Al calor de las miras atentas
Un huevo se quiebra y he ahí el sol
El sol para siempre con sus calorías y sus diamantes
¿Cuál es tu luz y cuál debiera ser?
Qué hermoso paisaje
Este paisaje que tiene pelos en el pecho
Mi cabeza rueda con las ruedas de sus orejas Hasta el fondo de las edades
Ella se torna de oro en la edad de oro
De hierro en la edad de hierro
De piedra en la edad de piedra
Y la lanzan al infinito con una honda
Qué hermoso paisaje
El infinito sale de su huevo y pone otro huevo Y después otro huevo
Y más lejos otro huevo
Una procesión de huevos
Un camino de huevos Vías lácteas de huevos
Esto es hermoso como una naranja que abre sus puertas Como una mariposa que se vuelve satélite
Había un huevo de pie al borde del mar
Un huevo escuchando los rumores del mar
Un huevo que tenía adentro el mar y el rumor del mar
Y que quería volver al vientre de su arco iris
O jugar con un millón de huevos cantantes en las esferas silenciosas
Hemos visto un huevo de aire con un aire de olvido Como un ojo de aire
Como una corriente de aire en un aire corriente
Un huevo bailando sobre la tempestad
Entre los hoyos deslizantes de los naufragios Entonces todas las mejillas se pusieron pálidas Hubo un temblor de cielo
Todos los huevos se rompieron
Y todos los ojos se cerraron

MÁS ALLÁ Y MÁS ACÁ

Entre las ramas de la neblina y sus umbrales de sepulcro Entre las ramas de la noche
El collar de ojos huraños
De los búhos y los brujos de sombra ensangrentada Ellos escuchan la oscuridad
Y el bosque se llena de joyas y sortilegios
Escuchan la oscuridad que baja sus cascadas en sordina Sobre los campos y sobre el sueño orgulloso
De las raíces
El búho está sentado sobre el ensueño favorito En su sillón de silencio arrepentido
Con los ojos engastados en la noche
Cuando piensa
El búho está en el ojo del leopardo
Y el leopardo en el ojo del árbol
Y el árbol está en el ojo de la soledad
Y la soledad en el ojo de la novia
Que solloza en su manto de neblinas coronadas